Qué se debe aclarar
El estudio podría reconstruir la trazabilidad y comprobar la coherencia del marcado. Deben distinguirse cajas exteriores, unidades de consumo y documentos, sin trasladar automáticamente datos entre niveles de embalaje.
Materiales que conviene preparar
- Fotografías de todas las caras del envase y embalaje de transporte con códigos legibles.
- Albaranes, especificaciones, documentos de calidad y datos de expedición del lote.
- Actas de recepción y registros de reenvasado, almacenamiento y movimiento de existencias.
Qué comparar
- Coincidencia de nombre, fabricante, código de lote y cantidad entre fuentes.
- Vinculación de la fecha y vida útil con la unidad y nivel de envase concretos.
- Secuencia de recepción, división eventual del lote y cambios de envase.
Posible resultado del análisis
El resultado podría ser una tabla de identificadores y documentos que separe correspondencias confirmadas e incoherencias pendientes. Ayuda a formular preguntas precisas sobre la procedencia y valorar si deben examinarse muestras conservadas, no solo corregir un documento.
Límites de las conclusiones
La incoherencia documental no demuestra automáticamente falsificación o inseguridad. Una etiqueta legible y un plazo no vencido tampoco acreditan la calidad de todo el lote; ciertos parámetros pueden exigir muestreo y ensayos especializados.